Rusia y China realizan la primera patrulla submarina conjunta
El 27 de agosto de 2025, Rusia y China realizaron su primera patrulla submarina conjunta en el Asia-Pacífico, desplegando unidades de la clase Kilo. La operación refuerza la interoperabilidad naval bilateral y envía un mensaje estratégico a Washington y sus aliados regionales.

Vladivostok, Rusia / 27 de agosto de 2025 — La Flota del Pacífico de Rusia confirmó que submarinos rusos y chinos realizaron por primera vez una patrulla submarina conjunta en aguas del Mar de Japón y el Mar de China Oriental, un despliegue que marca un nuevo capítulo en la cooperación naval bilateral y en la proyección estratégica de Moscú y Pekín en el Asia-Pacífico.
El submarino ruso Volkhov (B-603), un Proyecto 636.3 de la clase Kilo mejorada, recorrió más de 3.200 kilómetros desde su base en Vladivostok para participar en la patrulla. Conocido por su silencio acústico, al punto de ser apodado “agujero negro”, el Volkhov está equipado con misiles de crucero Kalibr, torpedos de largo alcance y sistemas avanzados de sonar, lo que lo convierte en una de las plataformas de guerra submarina más letales en aguas litorales y oceánicas.
Por parte china, analistas navales identificaron al submarino Great Wall 210, un Kilo mejorado adquirido a Rusia entre 1997 y 2005, como la unidad desplegada. La Armada del Ejército Popular de Liberación (PLAN) mantiene una flota de diez submarinos de este tipo, fundamentales para su capacidad de guerra submarina convencional. Su participación en esta operación subraya el nivel de confianza técnica y estratégica alcanzado entre ambas marinas.
La patrulla no se limitó a operaciones bajo el agua. En superficie participaron la corbeta rusa Gromkiy, el buque antisubmarino Almirante Tributs, los destructores chinos Urumqi y Shaoxing, así como unidades logísticas de apoyo. Además, los buques de rescate submarino Igor Belousov (Rusia) y Xihu (China) desarrollaron ejercicios combinados de evacuación de submarinos, una práctica que requiere altos niveles de interoperabilidad y sistemas especializados de salvamento, destacando la sofisticación del despliegue.

De ejercicios de superficie a cooperación submarina
Hasta ahora, la cooperación naval entre Rusia y China se había centrado en buques de superficie, como las patrullas conjuntas iniciadas en 2021 y los ejercicios de gran escala en torno a Japón y Alaska. La inclusión de submarinos representa un salto cualitativo: la guerra submarina es una de las disciplinas más complejas de la cooperación naval, al requerir comunicaciones seguras, identificación precisa de contactos y coordinación táctica bajo condiciones de sigilo extremo.
Mandos rusos señalaron que la patrulla se enfocó en operaciones antisubmarinas (ASW) y en la protección de rutas marítimas críticas, mientras que analistas chinos, citados por Global Times, destacaron que el ejercicio refleja una “confianza estratégica sin precedentes” entre ambas naciones.

Implicaciones estratégicas en el Indo-Pacífico
Más allá del aspecto técnico, la patrulla tiene un fuerte significado geopolítico. El despliegue envía una señal directa a Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, actores centrales en la seguridad marítima del Indo-Pacífico, de que Moscú y Pekín están dispuestos a coordinar sus fuerzas submarinas en aguas disputadas.
La operación coincide con el ejercicio Interacción Marítima 2025, desarrollado en Vladivostok, y refuerza la narrativa de Rusia y China como garantes de estabilidad regional frente a lo que consideran una creciente presión de Washington y sus aliados.
En términos militares, la patrulla establece las bases para operaciones combinadas en escenarios de guerra, donde la cooperación submarina podría jugar un papel decisivo en el control de líneas de comunicación marítima y la protección de infraestructuras energéticas y logísticas en alta mar.
Al expandir su programa de patrullas conjuntas para incluir submarinos, Rusia y China consolidan una alianza naval integral con capacidad para desafiar el dominio occidental en el Pacífico. La elección de submarinos de la clase Kilo —reconocidos por su sigilo y letalidad— subraya la seriedad de la iniciativa y confirma que la competencia naval en el Indo-Pacífico se adentra en una fase más profunda y compleja.
Fuentes: Global Times, Defense News