Israel ataca sede militar siria en Damasco tras escalada de violencia contra la comunidad drusa
Israel bombardeó el cuartel general del ejército sirio en Damasco tras exigir la protección de la minoría drusa en Sweida, donde enfrentamientos sectarios han dejado casi 250 muertos. El gobierno israelí advirtió que intensificará sus ataques si Siria no retira sus tropas.

DAMASCO, SIRIA — El ejército israelí lanzó este miércoles un ataque contra el cuartel general del régimen sirio en Damasco, en una respuesta directa a la creciente violencia sectaria en la provincia de Sweida, donde al menos 248 personas han muerto en choques entre fuerzas gubernamentales, milicias beduinas y la minoría drusa.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, había advertido horas antes a Damasco que «no abandonaría a los drusos», exigiendo el cese inmediato de las operaciones militares en la región. «No habrá tregua en nuestros ataques hasta que las fuerzas sirias se retiren», declaró Katz, subrayando que Israel «elevará su respuesta militar si el mensaje no es entendido».
La crisis estalló tras el secuestro de un comerciante druso en Sweida, lo que desencadenó una espiral de represalias entre tribus beduinas y la comunidad drusa. Sin embargo, testigos y grupos de monitoreo acusan a las fuerzas del gobierno sirio lideradas por islamistas desde el derrocamiento de Bashar al-Assad en diciembre, de unirse a los beduinos en ataques contra civiles y combatientes drusos.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, entre los fallecidos hay 92 drusos, incluidos 28 civiles ejecutados sumariamente, 138 efectivos de seguridad sirios y 18 milicianos beduinos. La televisión estatal siria confirmó dos heridos en el ataque israelí en Damasco, aunque evitó precisar ubicaciones.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había advertido en febrero que el sur de Siria debe permanecer libre de tropas enemigas, reforzando ahora su postre con despliegues adicionales en los Altos del Golán. Mientras, el jeque Mowafaq Tarif, líder druso en Israel, calificó la situación como «una lucha por la supervivencia de nuestra comunidad».
En Sweida, testigos relataron a la AFP bombardeos con artillería pesada y columnas de humo elevándose sobre la ciudad, donde aún se escuchaban disparos esporádicos. El Ministerio de Defensa sirio culpó a «grupos armados ilegales» de iniciar los choques, pero admitió que sus tropas «respondieron al fuego».
Expertos señalan que, más allá de su retórica protectora, Israel busca evitar que fuerzas hostiles se acerquen a su frontera. La ofensiva en Damasco, un blanco simbólico refuerza su advertencia: no tolerará una Siria inestable en su umbral. Con la violencia lejos de amainar, la región enfrenta un nuevo capítulo de incertidumbre.
Fuentes: The Jersualem Post