Turquía construirá el primer destructor ‘TF-2000’ de defensa aérea
Turquía avanza en su autonomía militar naval con la construcción de su primer destructor de defensa aérea, el TF-2000, y cuatro nuevos patrulleros clase Hisar. Ambos proyectos fortalecen sus capacidades marítimas en defensa, vigilancia, guerra antisubmarina y operaciones especiales.

ANKARA, TURQUÍA – La Armada de Turquía consolida su ambición de convertirse en potencia marítima autónoma, tras adjudicar al astillero estatal ASFAT los contratos para construir el primer destructor de defensa aérea fabricado íntegramente en el país, junto con cuatro nuevas patrulleras de alta mar que ampliarán la flota de la clase Hisar. La iniciativa forma parte de un ambicioso plan de modernización naval impulsado por el gobierno turco, en un contexto de crecientes tensiones regionales en el Mediterráneo oriental y el Mar Negro.
TF-2000: el buque insignia del futuro naval turco
El proyecto estrella es el destructor TF-2000, una plataforma de guerra multicapacidad de última generación. Con 149 metros de eslora, una manga de 21 metros y una plataforma de aterrizaje diseñada para helicópteros de hasta 15 toneladas, este buque tendrá una autonomía operativa de 45 días sin reabastecimiento y podrá mantenerse desplegado hasta 180 días sin asistencia en tierra.
Diseñado para operar en condiciones marítimas adversas, el TF-2000 estará propulsado por un sistema combinado diésel y de turbina de gas, que le permitirá alcanzar velocidades de hasta 26 nudos. Su armamento incluirá un sistema de lanzamiento vertical (VLS), cañones navales de 127 mm y 25 mm, un sistema de misiles de defensa puntual, torpedos antisubmarinos y armas de corto alcance para defensa cercana.
En términos de sensores y sistemas, el destructor contará con radares de matriz en fase, sistemas de baja probabilidad de intercepción, director electroóptico, sonar activo de baja frecuencia y alertas láser. Esta configuración lo convierte en una plataforma integral para operaciones de defensa aérea, guerra antisubmarina y antisuperficie, guerra electrónica, contrainsurgencia y tareas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR).
La construcción del TF-2000 se realizará en alrededor de 60 bloques estructurales, con una fecha de entrega estimada para 2030. Esta unidad representa un salto tecnológico en la industria naval turca, que hasta ahora se había centrado principalmente en corbetas y fragatas.

Patrulleras clase Hisar: refuerzo operativo en zonas costeras y aguas profundas
Además del destructor, ASFAT se encargará de construir cuatro patrulleros adicionales de la clase Hisar, basados en el diseño probado de las corbetas clase Ada. Estas unidades, que se completarán en un plazo estimado de 36 meses, reforzarán la presencia naval de Turquía tanto en aguas territoriales como en misiones de vigilancia ampliada en mar abierto.
Cada patrullero tendrá 100 metros de eslora, 14 metros de manga y una plataforma de vuelo compatible con helicópteros navales como el S-70B Seahawk. Estarán equipados con un cañón naval de 76 mm, torretas de defensa de corto alcance, misiles antibuque y antisubmarinos, y sistemas de lanzamiento vertical que les permiten responder a amenazas aéreas y de superficie.
Su sistema de propulsión híbrido diésel-eléctrico y diésel proporcionará una velocidad máxima de 24 nudos, con un alcance de 4.500 millas náuticas y una autonomía de 21 días, lo que amplía significativamente su radio de operación en escenarios críticos como el Mediterráneo oriental y las rutas del Mar Rojo.
Un impulso estratégico hacia la autosuficiencia militar
Ambos programas representan una inversión clave en la autonomía militar y tecnológica de Turquía, que busca reducir su dependencia de proveedores extranjeros y aumentar su capacidad de proyección naval. En palabras del Ministerio de Defensa turco, la iniciativa no solo apunta a reforzar la seguridad nacional, sino también a convertir al país en un exportador neto de sistemas navales de defensa.
En un entorno regional marcado por disputas territoriales, operaciones de control marítimo y exploración energética, estos avances fortalecen la posición estratégica de Ankara, que apuesta por una flota naval tecnológicamente avanzada, flexible y con proyección de largo alcance.
Fuentes: Breaking Defense, Daily Sabah