31 de agosto de 2025

Israel enfrenta el cierre del Puerto de Eilat por colapso financiero y presión militar en el Mar Rojo

El Puerto de Eilat, vital para el sur de Israel, suspenderá sus operaciones por una crisis financiera agravada por los ataques hutíes en el Mar Rojo y deudas millonarias. El cierre impacta logística militar, comercio y sectores estratégicos como energía y fertilizantes.

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EILAT, ISRAEL — El 17 de julio en medio de una prolongada crisis de seguridad en el Mar Rojo y una creciente presión económica, el Puerto de Eilat, único enclave marítimo de Israel en el sur del país, cesará todas sus operaciones comerciales a partir del 20 de julio. La decisión marca un punto crítico para la logística nacional y refleja el deterioro de un activo que, hasta hace poco, era considerado estratégico para la economía y defensa del Estado israelí.

El colapso operativo del puerto se produce tras meses de impagos fiscales, derechos de concesión vencidos y un desplome casi total de los ingresos producto del conflicto en la región, intensificado por los ataques con drones y misiles lanzados por los hutíes de Yemen contra la navegación en el Mar Rojo. La administración municipal de Eilat, en respuesta al incumplimiento de obligaciones fiscales, ordenó el embargo total de las cuentas bancarias del operador portuario, lo que precipitó el anuncio del cierre.

De activo estratégico a infraestructura paralizada

Durante décadas, el Puerto de Eilat sirvió como puerta de entrada de automóviles, exportaciones minerales y transferencia energética clave, operando al margen de las tensiones del norte del país. Pero el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023 y el posterior incremento de la actividad hostil de los hutíes alteraron drásticamente esa estabilidad.

Desde noviembre de 2023, los hutíes intensificaron los ataques contra barcos vinculados a Israel en el Mar Rojo, obligando a desviar el tráfico marítimo y reduciendo las operaciones portuarias a niveles mínimos. La estocada más reciente fue un ataque doble con drones dirigido contra el puerto y una base militar en el Néguev, que el grupo yemení declaró exitoso. Israel, hasta el momento, no ha emitido una respuesta oficial.

Cifras que reflejan el colapso

Las estadísticas operativas son alarmantes:

  • En 2023, el puerto gestionó 134 buques y movilizó 150.000 vehículos, equivalentes al 50% de las importaciones automotrices del país.
  • En lo que va de 2025, solo seis barcos han atracado y no se ha registrado ni una sola importación de vehículos.
  • Los ingresos se desplomaron de 212 millones de NIS (63 millones de dólares) en 2023 a apenas 42 millones de NIS (12,5 millones de dólares) en 2024, una caída de casi 80%.
  • La plantilla laboral fue reducida en un 50% y las operaciones comerciales prácticamente se extinguieron.

En paralelo, el operador —una empresa privada propiedad de los hermanos Nakash— dejó de abonar más de 3 millones de NIS (unos 892.000 dólares) en derechos de concesión al Estado y acumuló una deuda mensual de entre 600.000 y 700.000 NIS en impuestos municipales, que ya ronda los 10 millones de shekels (casi 3 millones de dólares).

Los ingresos del puerto israelí de Eilat cayeron un 80 por ciento en 2024 como consecuencia del impacto directo del bloqueo marítimo impuesto por Yemen en el mar Rojo.
Impacto en defensa y energía

El cierre del puerto tendrá implicancias más allá del comercio. La Armada israelí ha utilizado Eilat como base de apoyo logístico en sus operaciones contra los hutíes, y la paralización limitará su capacidad operativa en una región donde la seguridad marítima se ha convertido en un frente prioritario.

También se verán afectadas empresas clave como la Compañía de Oleoductos Europa-Asia (EAPC) y la planta del Mar Muerto de ICL, que utilizan el puerto para exportaciones de potasa y derivados minerales. La infraestructura, que incluye grúas, remolcadores y sistemas eléctricos, podría deteriorarse rápidamente sin mantenimiento, según alertó la Autoridad Nacional de Emergencias en una carta dirigida al gobierno.

Advertencias, críticas y llamados de urgencia

Aunque la empresa operadora aseguró estar negociando con el municipio para evitar el cierre y negó inicialmente la suspensión, funcionarios del Ministerio de Transporte confirmaron que la Autoridad Marítima y Portuaria ya notificó formalmente el cese de actividades a partir del domingo.

El director general del Ministerio de Transporte, Moshe Ben Zaken, convocó una reunión de emergencia con autoridades locales, representantes gubernamentales y la gerencia del puerto para intentar encontrar una solución de última hora. Sin embargo, las posibilidades parecen remotas si no se regularizan las deudas acumuladas.

El Estado israelí había ofrecido apoyo financiero condicionado: una compensación de hasta 15 millones de NIS (4,5 millones de dólares), sujeta al pago previo de los derechos de concesión atrasados. El puerto también recibió en los últimos dos años ayuda estatal, incluyendo diferimientos de cuotas, apoyo empresarial y garantías de préstamo por 30 millones de NIS, de los cuales ya se utilizaron más de la mitad.

Desgaste en la relación público-privada

La gestión privada del puerto, adjudicada por 15 años en 2012 por apenas 120 millones de NIS, ha sido objeto de críticas. Entre 2015 y 2019, los dueños habrían retirado dividendos por un total de 162 millones de NIS, lo que generó malestar entre funcionarios que ahora exigen mayor compromiso económico de parte del operador.

El puerto sigue siendo una instalación de importancia estratégica, aunque esté gestionado por una empresa privada. El Estado ha hecho su parte; ahora es momento de que los propietarios respondan con responsabilidad”, señaló una fuente del gabinete económico que pidió no ser identificada.

El cierre del Puerto de Eilatno es solo una crisis económica, sino un reflejo de las tensiones regionales, la fragilidad de la infraestructura logística y las dificultades de una gestión privada en tiempos de guerra. Si no se logra revertir esta situación, Israel perderá una instalación clave en su frente sur, justo cuando más necesita mantener abiertas sus rutas estratégicas en el Mar Rojo.

Fuentes: Globos, Reuters