31 de agosto de 2025

Francia e Italia rompen filas en la OTAN: rechazan compra de armas estadounidenses para Ucrania

Francia e Italia rechazaron sumarse al plan de la OTAN para comprar armas estadounidenses a Ucrania, priorizando sistemas de fabricación europea. Mientras Alemania y otros aliados apoyan la iniciativa, Polonia propuso financiarla con activos rusos congelados, marcando divergencias en la estrategia de apoyo a Kiev.

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BRUSELAS, BÉLGICA – La OTAN enfrenta fisuras en su estrategia de apoyo militar a Ucrania tras la decisión de Francia e Italia de excluirse de un plan para adquirir sistemas de defensa fabricados en EE.UU. con fondos europeos. La medida, anunciada esta semana, refleja no solo prioridades industriales, sino también tensiones presupuestarias y diferencias tácticas entre aliados.

El gobierno francés, a través de su portavoz Sophie Primas, aclaró que su postura no implica reducir el apoyo a Kiev, pero insistió en que «Europa debe fortalecer su base industrial de defensa». París prefiere destinar recursos a sistemas como el Mamba (SAMP/T), desarrollado conjuntamente con Italia, que ya opera en Ucrania. Por su parte, Roma alegó «restricciones financieras», aunque evalúa colaborar en el transporte logístico de material estadounidense.

El plan liderado por Washington

La iniciativa, impulsada por el presidente Donald Trump durante su reunión con el nuevo secretario general de la OTAN, Mark Rutte, busca acelerar el envío de armas a Ucrania —especialmente defensas antiaéreas— mediante un mecanismo de financiación compartida. Al menos ocho países, incluidos Alemania, Reino Unido y Países Bajos, han confirmado su participación.

El canciller alemán Friedrich Merz defendió la compra de equipos estadounidenses como la «opción más rápida» para contrarrestar los bombardeos rusos«Esto no es caridad; es seguridad colectiva», declaró a Politico. Sin embargo, la ausencia de Francia e Italia, dos de las mayores economías europeas, plantea dudas sobre la escala real del proyecto.

Alternativas y tensiones internas

Mientras la mayoría de aliados se alinean con Washington, Polonia propuso una solución polémica: usar los 300.000 millones de dólares en activos rusos congelados para pagar las armas. «¿Por qué deberían costearlo los contribuyentes europeos si puede hacerlo el agresor?», cuestionó el ministro de Exteriores polaco, Radosław Sikorski, en una reunión con sus homólogos de la UE.

La idea, aunque técnicamente viable, enfrenta resistencias jurídicas y políticas, especialmente de países como Hungría, que mantienen una relación ambivalente con Moscú. Paralelamente, Italia insiste en que su decisión no es un rechazo a la OTAN, sino un llamado a «explorar vías complementarias», según fuentes citadas por Kyiv Independent.

Claves del desacuerdo
  • Industria vs. urgencia: Francia e Italia privilegian cadenas de suministro europeas, mientras Alemania prioriza plazos inmediatos.
  • Fondos congelados: La propuesta polaca podría unificar posiciones, pero requiere consenso en la UE.
  • Impacto operativo: Ucrania necesita al menos siete sistemas antiaéreos adicionales para cubrir su territorio, según analistas.

La división en la OTAN revela un dilema estratégico: equilibrar la rapidez que exige la guerra con la autonomía industrial que Europa anhela. Mientras Kiev espera refuerzos, la alianza demuestra que, pese a la unidad retórica, los intereses nacionales aún pesan más que las emergencias compartidas.

Fuentes: The Telegraph, Politico