Israel ataca nuevamente puertos y centrales eléctricas de Yemen tras ataques hutíes
Las fuerzas israelíes llevaron a cabo el pasado 12 de enero una serie de ataques aéreos sobre infraestructuras clave en Yemen, entre los blancos de estos ataques se encontraban la central eléctrica de Hezyaz, situada en las proximidades de Saná, y los puertos estratégicos de Hudaydah y Ras Isa.

Las fuerzas israelíes llevaron a cabo el pasado 12 de enero una serie de ataques aéreos sobre infraestructuras clave en Yemen, entre los blancos de estos ataques se encontraban la central eléctrica de Hezyaz, situada en las proximidades de Saná, y los puertos estratégicos de Hudaydah y Ras Isa.
Saná, Yemen – Los bombardeos, que afectaron tanto a instalaciones estratégicas como a zonas de importancia vital para el país, han desatado una ola de preocupación internacional mientras la situación en la región del Mar Rojo se agrava cada vez más.
De acuerdo con las autoridades israelíes, los bombardeos se centraron en objetivos en el Yemen controlado por los hutíes, incluyendo la central eléctrica de Hezyaz, situada en las inmediaciones de Saná, así como los puertos de Hudaydah y Ras Isa, puntos neurálgicos para las exportaciones de petróleo y los suministros humanitarios. Los ataques, en los que se habrían utilizado aviones de combate de última generación, dejaron daños significativos en las estructuras impactadas, al tiempo que se reportaron víctimas civiles, un aspecto que ha intensificado el clamor por una solución diplomática inmediata.
El canal de televisión Al Masirah, alineado con los hutíes, detalló que trece impactos aéreos alcanzaron la central de Hezyaz, dejando tres personas heridas, incluidos empleados de la instalación y residentes de áreas cercanas. Mientras tanto, los puertos afectados sufrieron serias consecuencias. En Ras Isa, un trabajador perdió la vida y otros seis resultaron heridos, con reportes de incendios que envolvieron buena parte de la instalación portuaria, según fuentes locales. En el caso de Hudaydah, el puerto fue descrito como inoperativo y en situación crítica, lo que amenaza con empeorar la ya delicada situación de Yemen, un país que depende enormemente de estos puntos de acceso para recibir alimentos y asistencia humanitaria.

Respuesta israelí ante ataques hutíes
El ejército israelí justificó los ataques declarándolos como medidas defensivas frente a lo que calificó como «agresiones continuas» llevadas a cabo por las fuerzas hutíes. Desde noviembre de 2023, los hutíes han intensificado sus ataques hacia Israel y objetivos internacionales en el Mar Rojo, utilizando una combinación de drones y misiles, incluidos ataques contra buques comerciales y militares. Cabe destacar el caso de un presunto ataque hutí contra el portaaviones estadounidense USS Harry S. Truman, un acto que subrayó la capacidad militar de los hutíes y los riesgos crecientes para la estabilidad de la región.
«El Estado de Israel tiene el derecho y la obligación de protegerse de cualquier fuerza hostil”, indicó el ejército israelí en un comunicado oficial. Paralelamente, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que las represalias contra los hutíes no cesarán mientras estos continúen lanzando ataques. «Los hutíes están pagando un alto precio por su agresión. No dudaremos en actuar con contundencia para garantizar nuestra seguridad y la estabilidad de las vías marítimas internacionales», afirmó durante una rueda de prensa.
Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, fue aún más enfático al advertir que «ningún líder hutí está a salvo de las represalias». Además, subrayó que los bombardeos a instalaciones en Hudaydah y Ras Isa eran un mensaje claro para la milicia, que, según Israel, utiliza sus infraestructuras estratégicas tanto para operaciones militares como para interrumpir el comercio marítimo en el Mar Rojo.

Impacto humanitario y preocupación internacional
El daño a los puertos de Hudaydah y Ras Isa ha generado una creciente alarma sobre las implicaciones humanitarias de esta crisis. Naciones Unidas ha reiterado en múltiples ocasiones que Yemen enfrenta una de las crisis humanitarias más graves del mundo, con millones de personas en riesgo de hambruna tras más de una década de guerra civil. Los puertos atacados son esenciales para el ingreso de alimentos, medicinas y ayuda internacional al país, por lo que cualquier interrupción en sus operaciones puede traducirse en un agravamiento de las penurias de la población yemení.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, expresó su preocupación respecto a los ataques y solicitó «cautela» a todas las partes involucradas. «El sufrimiento del pueblo de Yemen no puede ser ignorado. Instamos a todas las partes a que prioricen el diálogo y tomen medidas para proteger a los civiles y permitir el flujo continuo de ayuda humanitaria», aseguró en un comunicado emitido tras los recientes bombardeos.

Una escalada con ramificaciones globales
Aunque los ataques israelíes a Yemen se enmarcan en el contexto de los crecientes ataques hutíes contra Israel, es necesario tener en cuenta las complicaciones geopolíticas que están detrás de esta nueva escalada. Estados Unidos y Gran Bretaña, aliados históricos de Israel, también han intervenido militarmente en zonas controladas por los hutíes con el objetivo declarado de garantizar la seguridad de las rutas marítimas internacionales en el Mar Rojo, una de las vías comerciales más importantes del mundo.
Sin embargo, la intervención de potencias extranjeras en Yemen no ha logrado frenar a los hutíes, que continúan desafiantes. Según analistas locales, la milicia ha dado pasos significativos en el uso de tecnología avanzada, incluido el desarrollo de drones hipersónicos y misiles balísticos sofisticados. Hussain al-Bukhaiti, analista político yemení, sugirió que el reciente incremento en los bombardeos contra territorios hutíes podría empujar a la milicia a intensificar aún más su ofensiva, lo que a su vez podría conducir a un ciclo de represalias difícil de romper.
Referencias: Reuters, Aljazeera